El periodista y el poder: una biografía de Walter Lippmann

Ronald Steel - 2007

Sugerido por: Pablo Cuesta Muñoz (ACOP)

Walter Lippmann, uno de los periodistas más influyentes del siglo XX, es escasamente conocido en España. Consejero áulico de todos los grandes presidentes demócratas -Wilson, Roosevelt, Kennedy Johnson- rara vez se prestó al juego de adular al gobierno o de servir de portavoz de sus proyectos y programas: a pesar de que se le ofrecieron diversos cargos gubernamentales él siempre los rechazó. Aunque Noam Chomsky le reprocha un pensamiento conservador, Lippmann nunca se dejó seducir por el pensamiento antidemocrático, y ello a pesar de haber vivido en una época en la que se consideraban progresistas las ideologías totalitarias. Ya en los años veinte denuncia el mito del "ciudadano informado" y en el célebre La opinión pública desenmascara las mil argucias que se utilizan desde el poder para moldear la opinión. Señalando que el ciudadano medio, absorbido por su trabajo, es fácilmente manipulable, consideraba que la función del verdadero periodismo era la de desentrañar, explicar y, si es necesario, denunciar, las intenciones del gobierno acogiendo con todas las reservas sus manifestaciones. Veía, en suma, el verdadero periodismo como un contrapoder y a ello dedicó toda su vida. Amigo personal del general de Gaulle, cultivó la amistad de figuras tan diversas como los críticos de arte Bernard Berenson y Kenneth Clark o el economista John Maynard Keynes. En Harvard fue alumno de George Santayana, William James y compañero de estudios de John Reed.


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